ARTICULO: Asia, un Titan con Futuro

Amigo Lector: En artículos anteriores he presentado los factores que más han influenciado el “despegue” del  Sudeste Asiático y el Asia Oriental. En esta ocasión, analizare los factores que apuntalan su futuro promisorio.

ARTICULO: Asia, un Titan con Futuro
Dr. Virgilio Malagón Álvarez, PhD.

Como sabrán, el Sudeste Asiático lo componen, entre otros países, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Malasia, Singapur, Filipinas, Camboya, Laos, Myanmar, Brunéi y Timor Oriental. El Asia Oriental lo componen China, China, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur, Mongolia y Taiwán

A partir del 2020, el mundo ha capeado una pandemia, guerras arancelarias, conflictos geopolíticos y, ahora, una revolución de la Inteligencia Artificial (IA). Asia ha salido de estas pruebas más resiliente. ¿Cómo lo ha logrado?

Es de dominio público que Asia ha consolidado una fortaleza genuina en sectores que impulsarán el crecimiento durante la próxima década. Entre ellos figuran la robótica, los centros de datos, la fabricación avanzada, los vehículos eléctricos y las energías renovables. Dicha fortaleza constituye ahora una fuente estructural de crecimiento para la región, a través de  algunas de las marcas más grandes y reconocidas del mundo en estos sectores , desde BYD hasta TSMC, tienen su base en la región.

Asia concentra alrededor de tres cuartas partes de las instalaciones mundiales de robots industriales. Tan solo China instaló 295.000 robots en 2024, lo que representa el 54 % del total mundial. China es también líder mundial en tecnologías climáticas: fabrica cerca del 80 % de todos los paneles solares y el 70 % de las turbinas eólicas producidos a nivel global. Además  del 60 % de los vehículos eléctricos vendidos en todo el mundo.

Aunque es conocida principalmente por su fortaleza en el sector servicios, India también está incursionando en la manufactura avanzada. Tata Electronics colabora con socios internacionales para construir la primera planta del país equipada con Inteligencia Artificial, la cual tendrá una capacidad de producción mensual de hasta 50.000 obleas(Chips) de semiconductores destinadas a la IA, la industria automotriz y la computación de alto rendimiento.

A medida que Asia se adentra en nuevas industrias, su crecimiento sigue respaldado por sus fortalezas tradicionales, en el ámbito de las materias primas. Malasia e Indonesia suministran conjuntamente más del 85 % del aceite de palma mundial. Por su parte, Indonesia produce casi dos tercios del níquel de extracción minera a nivel global, superando la producción de todos los demás países productores combinados.

Otro factor a considerar es el hecho de que  el comercio entre el norte y el sur de Asia ha surgido como un área de crecimiento estructural; el intercambio comercial entre China e India, por ejemplo, casi se ha duplicado desde 2020, alcanzando la cifra récord de US$155.000 millones de dólares el año pasado. El Sudeste Asiático también se ha convertido en un centro comercial cada vez más destacado a medida que las empresas diversifican sus cadenas de suministro.

En adición, Se estima que la economía digital del Sudeste Asiático superó los 300.000 millones de dólares en 2025, con más del 60 % de todos los pagos realizados de forma digital. Es probable que el uso de la IA se convierta en algo cotidiano en Asia. De hecho, el interés de los consumidores por temas relacionados con la IA, triplica allí la media mundial y muchos países de la región figuran entre los 20 primeros del mundo en cuanto a interés por la IA multimodal. Asia está bien posicionada para superar a otras partes del mundo, en el uso de la IA, tanto en el ámbito personal como en el profesional.

Por último, Asia registró el mayor crecimiento de riqueza a nivel mundial en 2025, con un aumento superior al 10 % en el patrimonio de las personas de alto poder adquisitivo. Se prevé que el volumen de riqueza en Asia, que comprende a los hogares con activos invertibles de entre 100.000 y 1 millón de dólares, alcance los 4,7 billones de dólares este año.

A esto se suma la mayor transferencia de riqueza intergeneracional jamás vista en la región, con una cifra estimada de 11 billones de dólares que cambiará de manos en las próximas dos o tres décadas. Esta situación ofrece una oportunidad sin precedentes para ayudar a las familias a elaborar planes patrimoniales y de legado que sean coherentes e integrales.

Ahora bien, Asia debe seguir consolidándose  como una región que ofrece fiabilidad en un panorama geoeconómico cada vez más disputado e impredecible. La mejor manera de lograrlo es mediante una mayor coherencia y claridad en las políticas de intercambio y comercialización. Muchas economías y empresas están reconfigurando sus operaciones para ganar flexibilidad y resiliencia. De ahí que Asia puede captar una mayor proporción de la inversión mundial y de los cambios en las cadenas de suministro. Sin embargo, éstos procesos implican decisiones a largo plazo lo cual demuestra su fiabilidad en un mundo marcado por las perturbaciones geopolíticas y geoeconómicas.

Dr. Virgilio Malagón Álvarez PhD.