ARTÍCULO EXCLUSIVO: Depresión Navideña, regalos, visitas y otras cosas más.

Cuando llega diciembre y “se perciben los aires de Navidad” uno pensaría que todo debería ser alegría y felicidad. La cena navideña y la espera del nuevo año son oportunidades para encuentros familiares que, en la mayoría de los casos, generan momentos felices y conversaciones placenteras.

MANUEL MOTA CASTILLO, MD
Pstchiatric Consultant

Por otro lado, hay personas que enfrentan lo que en norteamérica se conoce como “Winter Blues” (depresión de invierno) a lo que se suma la tradición de hacer regalos navideños y la presión financiera que conllevan.  Esta depresión invernal es más común en los países que experimentan inviernos muy fríos, lo cual no es el caso en los caribeños y centroamericanos.  Sin embargo, nosotros tenemos los pesares que nos traen los recuerdos de aquellos que ya no están con nosotros y que fueron parte de la celebración navideña y la espera de un nuevo año.

En vista de que la depresión es un tema importante (según la organización mundial de la salud, el 5% de la población mundial la padece en algún momento de la vida) es conveniente mencionar que la depresión puede confundirse con pérdida de memoria, cansancio, agotamiento físico o vagancia.  Esto son algunos de sus síntomas:

Perdida de interes en actividades que antes le gustaban, alteracion del patron del sueño, sentimientos de culpa y se “ser un inutil”, que es una carga para los que les rodean, que no hay solución para su estado de ánimo caído, pérdida de interés en la intimidad de pareja, alejamiento de amigos y parientes, irritabilidad, cansancio.

También es bueno mencionar que la depresión no es un signo de debilidad.  Todo lo contrario, es una enfermedad real que puede ser tratada. Hay medicamentos y terapias efectivas, así como intervenciones alternativas como los ejercicios de tai chi, yoga, buscar soporte emocional o religioso, y hasta un cambio de empleo, solo para mencionar algunos que pueden ser de ayuda en casos de depresión leve. Para la depresión severa es necesario utilizar medicinas y psicoterapia.

Para concluir, vale la pena incluir unas palabras sobre el llamado Estrés Financiero. Este es un realidad ligada a la salud mental, que puede causar ansiedad, depresión y alteraciones del sueño. 

  Encuestas han mostrado que un 40% de la población norteamericana, y hasta 70-80% en los países pobres, según niveles particulares de pobreza enfrentan este problema. Sociólogos han encontrado que este tipo de estrés es la causa principal de tensión emocional en  USA. Entre los factores causantes encontramos  el alto costo de la vivienda y de los productos de alimentación esenciales, la atención de salud y la incertidumbre económica.

El mecanismo para causar estos efectos negativos se explica por el aumento de la sustancia llamada cortisol, que se dispara cuando estamos estresados. La inseguridad económica debilita nuestra sensación de seguridad emocional y de estabilidad. También se asocia el estigma social que podemos experimentar al perder la posibilidad de mantener nuestro estatus económico, lo cual trae aislamiento (cuando se alejan los falso amigos) lo cual agrava la depresión o ansiedad que ya teníamos.

En cuanto al tratamiento del estrés emocional, la mejor medicina es la prevención: “ajustarse el cinturón y arroparse hasta donde alcance la sabana.”  Vivir para llenar nuestras necesidades, no los ojos de nuestros vecinos. Para los que tienen muchas deudas, un asesor financiero puede ser de gran ayuda.

Feliz Navidad