ARTÍCULO EXCLUSIVO: Inteligencia Artificial y Capital Humano: El Verdadero Motor del Crecimiento Económico

Virginia Dinzey-Taveras, MBA
Emprendedora, consultora empresarial y pensadora estratégica que se centra en la educación empresarial, el capital humano y la estrategia económica.

La inteligencia artificial, la automatización y el uso estratégico de los datos están revolucionando la economía global. La tecnología está acelerando, ya que las empresas, los gobiernos y los emprendedores la utilizan para hacer las cosas más rápidas y baratas. Pero en esa evolución, también debemos ver que el crecimiento económico sostenible es mucho más que tecnología y requiere del capital humano para interpretar, dirigir y utilizar la tecnología. 

La inteligencia artificial es una oportunidad real para aumentar la eficiencia, el análisis de tendencias y la toma de decisiones en el mundo financiero. También puede agilizar los sistemas y mejorar las capacidades analíticas. Sin embargo, la IA por sí sola no significa nada. Su impacto económico también depende de si las personas tienen la capacidad (desde una perspectiva humana) de contextualizar la información, evaluar riesgos y tomar decisiones estratégicas con una visión de futuro. 

Esta creencia proviene de una perspectiva profundamente arraigada nacida del pasado de mi familia. De niños, mi padre solía decirnos que la educación y las habilidades, el crecimiento personal y profesional son la cura para las barreras limitantes, ya sean mentales o financieras. Mis primeras lecciones fueron que uno debe educarse para ser quien abra puertas y forme su visión de sí mismo y del mundo. Es algo que también debemos enseñar a nuestra juventud, tanto dentro del país dominicano como más allá. 

En nuestra economía digital dominada por las redes sociales, con los sueños de tantos jóvenes reformulados, esta nueva visión también debe equilibrarse. Para mí, elegir convertirse en creador de contenido o figura pública está bien, pero no es la única ruta hacia el progreso económico. La prosperidad nace con profesionales capacitados, empresarios disciplinados, artesanos hábiles y ejecutivos sabios. Pero a veces, hay que centrarse en la tecnología para avanzar en el proceso. 

Recientemente tuve el honor de participar en la graduación de la 8va cohorte del programa Black In Business (BI), en la ciudad de New York, un programa patrocinado por Goldman Sachs One Million Black Women (OMBW), del cual soy asesora empresarial. Allí tuve la oportunidad de reafirmar la importancia de la educación y de la calidez humana, he visto de primera mano que la educación empresarial sigue siendo el habilitador crítico que impulsa el camino de la tecnología al crecimiento económico real. La tecnología acelera el proceso, pero una buena educación nos dice hacia dónde debemos ir. 

Este pensar es especialmente revelador en el contexto de la República Dominicana, una economía altamente prometedora pero aún incipiente que enfrenta desafíos relacionados con la informalidad y la baja utilización estratégica de la tecnología. En este caso, la inteligencia artificial deberá ser una adición a la asociación con habilidades y talento local, no un reemplazo de ellos. La ventaja competitiva en el avance económico real reside realmente en el capital humano, que es la mejor parte; no es la tecnología más alta, la tecnología avanzada. De hecho, invertir en educación financiera, desarrollo profesional y liderazgo ético en un país resulta en un impacto económico significativo y duradero y crea una riqueza productiva significativa para el país. La diáspora dominicana ofrece acceso a conocimiento, experiencia e inversión de intelecto. La tecnología nos permite avanzar más rápido en el viaje, mientras que la educación y el juicio humano determinan nuestras elecciones en el camino por delante. 

La inteligencia artificial, la educación, el conocimiento y el pensamiento humano son la base de una economía que mira hacia adelante. El crecimiento económico se describe mejor como el conocimiento del conocimiento, que supera los bloqueos cognitivos que están bloqueando muchas de las puertas que permiten a otras personas en su camino. 

Para los dominicanos a nivel global, el llamado es claro: impulsar a las personas a educarse, compartir conocimiento, guiar a la próxima generación y fomentar el uso responsable de la tecnología. 

No necesitamos simplemente describir el crecimiento económico en números, necesitamos describir cómo podemos romper estos ciclos de parálisis mental y económica. Es probable que la inteligencia artificial siga progresando. El capital humano, formado a través de la educación, los valores y mantenido a lo largo de la filosofía de vida de un individuo, será la base de economías verdaderamente fuertes. 

Virginia Dinzey-Taveras, MBA es una emprendedora, consultora empresarial y pensadora estratégica que se centra en la educación empresarial, el capital humano y la estrategia económica. Ha colaborado con socios locales y globales en iniciativas que mejoran la productividad, el crecimiento sostenido y la equidad económica. Una dominicana que abraza el mundo, ella imagina un mundo en el que la innovación tecnológica y la educación, los valores humanos y el liderazgo ético sirvan como impulsores fundamentales del crecimiento económico duradero.