{"id":82967,"date":"2026-08-12T10:46:37","date_gmt":"2026-08-12T15:16:37","guid":{"rendered":"https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/?p=82967"},"modified":"2026-08-12T10:47:35","modified_gmt":"2026-08-12T15:17:35","slug":"articulo-el-campanario-en-ruinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/articulo-el-campanario-en-ruinas\/","title":{"rendered":"ARTICULO: El campanario en ruinas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTrat\u00e9 de escuchar la voz de Dios y trep\u00e9 al campanario m\u00e1s alto, pero Dios declar\u00f3: \u00abDesciende otra vez, habito entre la gente\u00bb\u00bb. John Henry Newman<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por:&nbsp;<strong>Agust\u00edn Perozo Barinas&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure data-wp-context=\"{&quot;imageId&quot;:&quot;6a7ca7dda0326&quot;}\" data-wp-interactive=\"core\/image\" data-wp-key=\"6a7ca7dda0326\" class=\"aligncenter size-large wp-lightbox-container\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-wp-class--hide=\"state.isContentHidden\" data-wp-class--show=\"state.isContentVisible\" data-wp-init=\"callbacks.setButtonStyles\" data-wp-on--click=\"actions.showLightbox\" data-wp-on--load=\"callbacks.setButtonStyles\" data-wp-on--pointerdown=\"actions.preloadImage\" data-wp-on--pointerenter=\"actions.preloadImageWithDelay\" data-wp-on--pointerleave=\"actions.cancelPreload\" data-wp-on-window--resize=\"callbacks.setButtonStyles\" src=\"https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/maxresdefault-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-82968\" srcset=\"https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/maxresdefault-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/maxresdefault-300x169.jpg 300w, https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/maxresdefault-768x432.jpg 768w, https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/maxresdefault.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><button\n\t\t\tclass=\"lightbox-trigger\"\n\t\t\ttype=\"button\"\n\t\t\taria-haspopup=\"dialog\"\n\t\t\tdata-wp-bind--aria-label=\"state.thisImage.triggerButtonAriaLabel\"\n\t\t\tdata-wp-init=\"callbacks.initTriggerButton\"\n\t\t\tdata-wp-on--click=\"actions.showLightbox\"\n\t\t\tdata-wp-style--right=\"state.thisImage.buttonRight\"\n\t\t\tdata-wp-style--top=\"state.thisImage.buttonTop\"\n\t\t>\n\t\t\t<svg xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" width=\"12\" height=\"12\" fill=\"none\" viewBox=\"0 0 12 12\">\n\t\t\t\t<path fill=\"#fff\" d=\"M2 0a2 2 0 0 0-2 2v2h1.5V2a.5.5 0 0 1 .5-.5h2V0H2Zm2 10.5H2a.5.5 0 0 1-.5-.5V8H0v2a2 2 0 0 0 2 2h2v-1.5ZM8 12v-1.5h2a.5.5 0 0 0 .5-.5V8H12v2a2 2 0 0 1-2 2H8Zm2-12a2 2 0 0 1 2 2v2h-1.5V2a.5.5 0 0 0-.5-.5H8V0h2Z\" \/>\n\t\t\t<\/svg>\n\t\t<\/button><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Autor de los libros sociopol\u00edticos \u00abLa Tr\u00edada II\u00bb y \u00ab\u00c9rase una vez un ed\u00e9n en el Caribe\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aribaldes se dirigi\u00f3 a una paradis\u00edaca playa solitaria, en una costa apartada del litoral sur dominicano, remolcando un kayak para ejercitar cuerpo, mente y alma, mar adentro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras preparaba el equipo en la arena sinti\u00f3 la presencia de una aparici\u00f3n, algo como un viento borrascoso que vino, golpe\u00f3 y se fue&#8230; como un Alba Mar\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se recuper\u00f3 de aquella impresi\u00f3n tan extra\u00f1a y empuj\u00f3 el kayak entre las rompientes olas en la orilla. El cielo y el mar, a lo lejos, borraban el horizonte, eran ambos en uno. Ser\u00edan las diez de la ma\u00f1ana&#8230; pocas nubes de algod\u00f3n, suspendidas como si estuvieron fijas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en la mar, dominio de pescadores y poetas, empez\u00f3 a remar, as\u00ed como reman los que dominan este movimiento en medio de una soledad que se confund\u00eda con otras soledades que las olas le iban trayendo, una tras otra, hasta sentir una nostalgia \u00fanica, inmensa, infinita, que le dio paz&#8230; pero no la paz de los muertos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buscaba ese nivel de aislamiento, para reflexionar y meditar, como una misa en salud. Pero no pudo escapar de la realidad. Entre muros de agua rem\u00f3 con vigor hasta un lugar donde el oleaje era suave, apenas un vaiv\u00e9n. Desde all\u00ed vio lo que ya conoc\u00eda, montones de basura pl\u00e1stica entre los acantilados, lo que no se ve\u00eda desde tierra adentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El da\u00f1o ambiental es m\u00e1s que evidente en todo el mundo. Solo quienes tienen el privilegio de vivir en burbujas no ven el real estado de las cosas. Nuestro planeta, \u00fanico hogar posible para nuestra supervivencia, tiene l\u00edmites en la bi\u00f3sfera. Agua, tierra y aire nos gritan y seguimos de o\u00eddos sordos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure data-wp-context=\"{&quot;imageId&quot;:&quot;6a7ca7dda06bb&quot;}\" data-wp-interactive=\"core\/image\" data-wp-key=\"6a7ca7dda06bb\" class=\"alignleft size-full wp-lightbox-container\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"900\" data-wp-class--hide=\"state.isContentHidden\" data-wp-class--show=\"state.isContentVisible\" data-wp-init=\"callbacks.setButtonStyles\" data-wp-on--click=\"actions.showLightbox\" data-wp-on--load=\"callbacks.setButtonStyles\" data-wp-on--pointerdown=\"actions.preloadImage\" data-wp-on--pointerenter=\"actions.preloadImageWithDelay\" data-wp-on--pointerleave=\"actions.cancelPreload\" data-wp-on-window--resize=\"callbacks.setButtonStyles\" src=\"https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/IMG-20260808-WA0014.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-82972\" srcset=\"https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/IMG-20260808-WA0014.jpg 600w, https:\/\/elmundodelosnegocios.com.do\/v1\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/IMG-20260808-WA0014-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><button\n\t\t\tclass=\"lightbox-trigger\"\n\t\t\ttype=\"button\"\n\t\t\taria-haspopup=\"dialog\"\n\t\t\tdata-wp-bind--aria-label=\"state.thisImage.triggerButtonAriaLabel\"\n\t\t\tdata-wp-init=\"callbacks.initTriggerButton\"\n\t\t\tdata-wp-on--click=\"actions.showLightbox\"\n\t\t\tdata-wp-style--right=\"state.thisImage.buttonRight\"\n\t\t\tdata-wp-style--top=\"state.thisImage.buttonTop\"\n\t\t>\n\t\t\t<svg xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" width=\"12\" height=\"12\" fill=\"none\" viewBox=\"0 0 12 12\">\n\t\t\t\t<path fill=\"#fff\" d=\"M2 0a2 2 0 0 0-2 2v2h1.5V2a.5.5 0 0 1 .5-.5h2V0H2Zm2 10.5H2a.5.5 0 0 1-.5-.5V8H0v2a2 2 0 0 0 2 2h2v-1.5ZM8 12v-1.5h2a.5.5 0 0 0 .5-.5V8H12v2a2 2 0 0 1-2 2H8Zm2-12a2 2 0 0 1 2 2v2h-1.5V2a.5.5 0 0 0-.5-.5H8V0h2Z\" \/>\n\t\t\t<\/svg>\n\t\t<\/button><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carrera del crecimiento ilimitado y la supermasiva deuda (que triplica el tama\u00f1o de la econom\u00eda mundial) que lo sostiene es una trampa. La tecnolog\u00eda es un cuchillo de doble filo, \u00fatil y peligroso al mismo tiempo. Estamos ciegos, consumiendo las narrativas de las \u00e9lites dominantes globales y de los sistemas pol\u00edticos vasallos con estructuras en las que los gobiernos mantienen una independencia formal pero obedecen a esas potencias, a esas \u00e9lites.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los conflictos se intensifican por el control hegem\u00f3nico sobre las estructuras financieras, las materias primas, las rutas mar\u00edtimas, los hidrocarburos, las tierras raras, los fertilizantes, el agua dulce, los mercados, la tecnolog\u00eda, incluso el espacio&#8230; esto apenas comienza. Las guerras ser\u00e1n cada vez m\u00e1s tecnol\u00f3gicas y mortales. La ley y la justicia est\u00e1n siendo moldeadas como camisas de fuerza. Los medios y el entretenimiento cumpliendo cabalmente su tarea. Hasta la l\u00ednea entre lo real y lo irreal se est\u00e1 desdibujando. Y seguimos ciegos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aribaldes, un ser quijotesco, ten\u00eda m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas advirtiendo sobre esta degradaci\u00f3n del hombre y de sus entornos naturales&#8230; en su lucha, agotado, hasta su Dulcinea lo abandon\u00f3 y qued\u00f3, como Pen\u00e9lope, esperando lo que nunca m\u00e1s regresar\u00eda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Permaneci\u00f3 all\u00ed por varias horas bajo un sol inclemente mirando las gaviotas surcar los cielos y junto al kayak bancos de peque\u00f1os peces plateados zigzagueando a gran velocidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su mente cruzaba la imagen de su pueblo donde lo m\u00e1s visible siempre fue el campanario, de tonos ocres y paredes de mamposter\u00eda. No ten\u00eda nada de extraordinario que no fuese la importancia que le daba la comunidad. Simbolizaba para la gente del pueblo una identidad, una comuni\u00f3n de todos, entre todos, por todos y para todos. Parte de su cultura, su religi\u00f3n y sus ra\u00edces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan no se sabe qu\u00e9 pas\u00f3 realmente aquella noche tormentosa&#8230; muchos ladridos, truenos y lluvia torrencial. Un calor sofocante y aires muy h\u00famedos fueron el \u00fanico aviso previo, tarde en la tarde, cuando la gente se recoge de sus diarios afanes. Temprano en la ma\u00f1ana siguiente no se escucharon los habituales campanazos, algo que nunca hab\u00eda sucedido. Curiosos, muchos fueron a la plaza en el centro del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El campanario estaba casi totalmente destruido, las campanas entre los escombros en la parte superior. En todo el pueblo no hab\u00eda da\u00f1os excepto ramas ca\u00eddas y mucha hojarasca sobre las calles adoquinadas. Se coment\u00f3 que fue un rayo. Los viejos del pueblo lo descartaron. Los j\u00f3venes opinaron que era un armaz\u00f3n viejo y debilitado y cedi\u00f3 ya a los a\u00f1os. Quiz\u00e1s&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aribaldes regres\u00f3 de su recorrido y pens\u00f3 que otros pueblos tambi\u00e9n podr\u00edan ver alg\u00fan d\u00eda su campanario destruido&#8230; como \u00e9l tambi\u00e9n vio su mundo derrumbarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus compueblanos organizaron un comit\u00e9 con los miembros m\u00e1s respetados de todo el pueblo para una sola tarea: c\u00f3mo reconstruir el campanario, s\u00edmbolo de todos. Y as\u00ed lo hicieron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la ruta a su hogar Aribaldes escuch\u00f3 una canci\u00f3n de ra\u00edces isle\u00f1as que le tra\u00eda amargos recuerdos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Se Nos Venci\u00f3 El Amor\" width=\"1110\" height=\"624\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/rUg1kbI3Zqs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y murmur\u00f3 para s\u00ed mismo: \u00abUn d\u00eda te promet\u00ed que te iba a querer pase lo que pase y aqu\u00ed estoy sin ti, solo, pero cumpliendo mi promesa\u00bb. Pero algo lo content\u00f3: el campanario ya no estar\u00e1 en ruinas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTrat\u00e9 de escuchar la voz de Dios y trep\u00e9 al campanario m\u00e1s alto, pero Dios declar\u00f3: \u00abDesciende otra vez, habito entre la gente\u00bb\u00bb. 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