Abril de 2026.- En el marco de la 24ª Semana de Vacunación de las Américas (SVA), especialistas en salud hacen un llamado urgente a la población dominicana para completar los esquemas de inmunización y cerrar las brechas de cobertura.

Esta alerta surge ante el alarmante incremento de casos de tos ferina y sarampión en Latinoamérica, una situación que se vuelve crítica ante la proximidad de eventos globales masivos en la región en 2026, los cuales aumentan el riesgo de importación de enfermedades a través de viajeros internacionales, indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con estimaciones de la OMS y UNICEF de 2024, en las Américas, la cifra de niños “cero dosis”, es decir, que no recibieron la vacuna fundamental DPT (Difteria, Tos ferina y Tétanos) fue de 1,465,000 4. En un año en donde hemos visto el resurgimiento de enfermedades como sarampión o tos ferina y en vísperas de tener estadios llenos de aficionados de todo el mundo, la mejor jugada es elevar las coberturas de vacunación y evitar que las enfermedades sean los invitados no deseados del Mundial.” señaló la Dra. Leticia Belmont, presidenta de la Academia Mexicana de Pediatría.
Si la defensa baja, surgen los rebrotes
En febrero, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una nueva alerta epidemiológica sobre sarampión en las Américas y exhortó a los países a intensificar las actividades de vigilancia epidemiológica, vacunación y respuesta rápida luego de que en la región se notificaran 14,891 casos, incluyendo 29 defunciones, en 13 países.[1]
Ante la alerta de la OPS sobre el repunte de casos en países como México, Estados Unidos y Canadá, la República Dominicana ha logrado contener la entrada del virus, y se mantiene como país libre de la enfermedad,. Sin embargo, las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica constante debido al aumento de casos en otros países de la región de las Américas.
Otra enfermedad que en los últimos años ha resurgido es la Tos ferina, coqueluche o Pertussis. A finales de 2025, la OPS publicó una actualización[2] a la Alerta Epidemiológica emitida en mayo del mismo año, que marca un énfasis en el incremento de casos en las Américas entre 2023 (11,202) y 2024 (66,184). Siendo [MC1] [MC2] [LA3] Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México, Panamá, Paraguay y Perú los identificados.
Entre 2024 y 2025, en la República Dominicana se ha reportado un aumento de casos de Tos Ferina con al menos dos fallecimientos confirmados a mediados de 2024 y un repunte de casos que supera las cifras prepandemia. Las muertes se concentran principalmente en lactantes menores de un año.
El Dr. Herberth Maldonado, presidente del Consejo Nacional de Práctica de Inmunizaciones de Guatemala señaló “Estamos en un momento clave para evitar que la Tos ferina siga afectando a los lactantes menores de un año, así como contrarrestar el riesgo de otras enfermedades a través de asegurar esquemas de vacunación completos en niños menores de 5 años.”
Estrategias de juego: Fortalecer las coberturas e innovar en inmunización
La OMS y la OPS señalan que la vacunación es una de las intervenciones de salud pública más efectivas, evitando entre 4 y 5 millones de muertes al año a nivel global. Ambas organizaciones insisten en que ningún niño debe quedar sin protección, y destacan la urgencia de cerrar las brechas de acceso, intensificar los esfuerzos para alcanzar a las poblaciones no vacunadas y reforzar los programas rutinarios de inmunización para mantener la cobertura vacunal por encima del 90% para prevenir brotes de enfermedades como sarampión, polio, difteria y tos ferina.
La ciencia y tecnología han permitido un avance en inmunización, prueba de ello son las vacunas combinadas, que permiten proteger a los niños contra múltiples enfermedades en una sola aplicación, simplificando los esquemas de vacunación, reduciendo las visitas al centro de salud y aumentando significativamente las coberturas de inmunización en la población.
De esta forma, las vacunas acelulares (aP) contra la Tos ferina, compuestas por 1 a 5 antígenos purificados, ofrecen un perfil de seguridad superior frente a las vacunas de células enteras (wP), cuya mayor reactogenicidad y variabilidad en composición han sido documentadas por la OMS y múltiples estudios clínicos.[MC5] [MC6] [LA7] Esto se traduce en menos fiebre, hinchazón, dolor e interferencia con la rutina del bebé, y una disminución significativa de eventos adversos, como lo demuestran análisis de Argentina y Chile; donde Chile tomó la decisión de cambiar su esquema de vacunación a un esquema aP, reduciendo los eventos adversos en 67%.[6] [7] [8]
Las vacunas aP aportan beneficios adicionales: mayor consistencia de fabricación, cobertura confiable de antígenos, menos inyecciones por visita, menor carga logística y reducción de errores programáticos, además de mejorar la adherencia y la aceptación de los padres de familia. Estudios en México y Suecia han mostrado que esquemas con vacunas aP como la vacuna hexavalente[LA8] [LD9] , mantienen altas tasas de eficacia (95–97%), reducen errores de preparación hasta 5 veces, y facilitan la protección contra múltiples enfermedades en un solo biológico.[9], [10], [11], [12], [13]
En las vísperas del otoño en el hemisferio sur, los especialistas recalcaron la importancia de prevenir las infecciones respiratorias que pueden causar hospitalizaciones y muertes en bebés menores de un año, entre las que destaca el virus sincitial respiratorio (VSR). Hoy existen dos estrategias recomendadas por la OMS para proteger a los bebés: [14] .
- Vacuna materna, aplicada durante el embarazo.
- Anticuerpo monoclonal para la inmunización de bebés.
Los especialistas coincidieron que se requiere un abordaje integral que combine múltiples herramientas de protección ante el VSR que causa 100,000 muertes y más de 3.6 millones de hospitalizaciones de niños menores de 5 años en todo el mundo.[15]
Esta estrategia incluye la inmunización pasiva mediante anticuerpos monoclonales para lactantes y niños, junto con la vacunación materna durante el embarazo, que proporciona protección mediante la transferencia de anticuerpos al recién nacido.
Esta estrategia combinada busca reducir significativamente la carga de enfermedad por VSR, especialmente en lactantes menores de 6 meses y en poblaciones vulnerables, disminuyendo las hospitalizaciones y las complicaciones respiratorias graves durante las temporadas de mayor circulación viral.
El Dr. Juan Pablo Torres, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE) presentó el caso de Chile que en 2024 se convirtió en el primer país del hemisferio sur en implementar de forma universal el anticuerpo monoclonal para proteger a recién nacidos y lactantes. Los resultados fueron contundentes: las hospitalizaciones por VSR disminuyeron en 76–80% y las admisiones a Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), se redujeron alrededor de un 85%, sin registrarse muertes en bebés inmunizados durante la temporada, un resultado que representa un avance histórico.[16] [MC10] Debido al éxito de la implementación de esta estrategia, se continúa con la prevención del VSR en lactantes y bebés mediante el uso de anticuerpos monoclonales.
“Recuperar coberturas vacunales y cerrar brechas de “dosis cero” es clave para evitar que las enfermedades prevenibles regresen a nuestras vidas[MC11] . Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, persigamos la verdadera victoria: proteger la salud y la vida de todos.”, concluyó la Dra. Florencia Esquivel, Directora médica de Vacunas a nivel LATAM en Sanofi.
El Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana exhorta a los padres y tutores a revisar las tarjetas de vacunación de sus hijos y acudir a los centros de salud para asegurar que cuenten con todas las dosis necesarias para su edad.