A propósito del Mes de Concientización sobre el Melanoma, celebrado cada año en el mes de mayo a nivel internacional.
El melanoma maligno es uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel. Aunque no es el cáncer cutáneo más frecuente, sí es uno de los más peligrosos debido a su capacidad de extenderse a otros órganos si no se detecta y trata en etapas tempranas.

Este tipo de cáncer se origina en los melanocitos, que son las células encargadas de producir melanina, el pigmento que da color a la piel. Puede aparecer como una lesión nueva o desarrollarse sobre un lunar ya existente. Por eso, los especialistas recomiendan prestar atención a cualquier cambio en la piel, especialmente en lunares que modifican su forma, color, tamaño o presentan sangrado, picazón o crecimiento rápido.
A propósito del Mes de Concientización sobre el Melanoma, que se conmemora cada año durante el mes de mayo, la Dra. Yeimi Ruiz oncóloga radioterápica del Centro de Radioterapia Integral RADONIC hace un llamado a la atención sobre la importancia de la prevención, la detección temprana y la educación de la población frente a este tipo de cáncer de piel.
En este mes de concientización, el llamado principal es a observar la piel, identificar cambios sospechosos en lunares o manchas, evitar la exposición excesiva al sol y acudir al dermatólogo ante cualquier lesión nueva, cambiante o inusual. La detección temprana puede hacer una diferencia significativa en el pronóstico del paciente, ya que el melanoma diagnosticado en sus primeras etapas tiene mayores posibilidades de tratamiento exitoso.
Una de las herramientas más conocidas para identificar señales de alerta es la regla ABCDE:
- – Asimetría: una mitad del lunar o mancha no coincide con la otra.
- – Bordes irregulares: los bordes son desiguales, borrosos o mal definidos.
- – Color desigual: presenta varios tonos, como marrón, negro, rojo, blanco o azul.
- – Diámetro: lesiones mayores de lo habitual o que aumentan de tamaño.
- – Evolución: cualquier cambio en forma, color, tamaño, elevación, picazón, sangrado o dolor.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la exposición excesiva a los rayos ultravioleta, las quemaduras solares, el uso de camas de bronceado, antecedentes familiares de cáncer de piel, piel clara, ojos claros, cabello rubio o pelirrojo, presencia de numerosos lunares y antecedentes personales de melanoma u otro cáncer cutáneo.
Aunque algunas personas tienen mayor predisposición, cualquier persona puede desarrollar melanoma. Por ello, la vigilancia de la piel y la consulta médica oportuna no deben limitarse únicamente a quienes tienen piel clara o antecedentes familiares.
Estadísticas A nivel mundial, GLOBOCAN 2024 estimó aproximadamente 331,722 nuevos casos de melanoma de piel y 58,667 muertes por esta enfermedad, confirmando que, aunque no es el cáncer más común, sí representa una causa importante de mortalidad por cáncer de piel.
En el contexto dominicano, el Instituto Dermatológico y Cirugía de Piel “Dr. Huberto Bogaert Díaz” ha reportado un aumento en los casos en 2024 se informó que el Instituto Dermatológico detectó 266 casos de cáncer de piel en dos meses, incluyendo carcinoma basocelular, carcinoma epidermoide y melanomas. Estos datos corresponden a casos atendidos y comprobados en ese centro, por lo que no deben interpretarse como la incidencia nacional total, pero sí reflejan una carga clínica relevante y una necesidad de prevención y diagnóstico temprano.
El melanoma puede ser menos frecuente que otros cánceres de piel, pero es considerado el más agresivo por su capacidad de hacer metástasis. La revisión temprana de una lesión sospechosa puede cambiar el pronóstico del paciente.
La prevención sigue siendo una de las principales armas contra esta enfermedad. Se recomienda protegerse de los rayos ultravioletas, evitar las camas de bronceado, usar protector solar, cubrir la piel con ropa adecuada, utilizar sombreros y buscar sombra, especialmente durante las horas de mayor intensidad solar de 12 del medio día a 4 de la tarde.
También es recomendable examinar la piel periódicamente, incluyendo zonas que suelen pasar desapercibidas como cuero cabelludo, espalda, plantas de los pies, uñas y áreas entre los dedos. Ante cualquier lesión nueva, cambiante o que no cicatrice, la orientación médica debe buscarse sin demora.
El tratamiento del melanoma depende de la etapa en que se encuentre. En fases tempranas, la cirugía suele ser el tratamiento principal. En casos más avanzados, pueden utilizarse Radioterapia del lecho quirúrgico y a zonas ganglionares de drenaje, así como quimioterapia, inmunoterapia, terapia dirigida, según las características del tumor y la evaluación médica.
La detección temprana puede marcar una diferencia significativa. Un examen periódico de la piel, tanto en casa como con un especialista, permite identificar lesiones sospechosas antes de que progresen.
El melanoma maligno es una enfermedad seria, pero en muchos casos puede prevenirse o tratarse con mejores resultados cuando se detecta a tiempo. La educación, la protección solar y la consulta médica oportuna son claves para reducir el riesgo y salvar vidas. En el Mes de Concientización sobre el Melanoma, el mensaje es claro: observar la piel, protegerse del sol y consultar temprano a un dermatólogo, puede hacer la diferencia, advierte la especialista.